Sábado 31 de Octubre de 2020

Biopurificador de aire: buscando la forma de descontaminar ambientes interiores

Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas, el laboratorio de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes, Green Technology Research Group (G-Tech), ha estado trabajando en una innovadora tecnología para descontaminar el aire que se produce dentro de los recintos.

El Biopurificador de aire es un proyecto liderado por el profesor Alberto Vergara Fernández, Ph.D. y que consiste en el desarrollo de un sistema de purificación biológica de aire de interiores, una tecnología de filtración capaz de eliminar, de forma eficiente, compuestos orgánicos volátiles (COVs) en una mezcla compleja de gases, por ejemplo, aquellos generados por la combustión de leña y/o la actividad industrial, transfiriendo los COVs a una fase acuosa/biopelícula, a través de la utilización de sistema de tratamiento biológico que considera un consorcio de microorganismos.

El biopurificador biodegrada los contaminantes gracias a la presencia de un hongo llamado Fusarium solani y una bacteria, Rhodococcus erythropolis, también utilizados en la biorremediación de suelos. Como si fueran una sociedad, los dos microorganismos se ponen sobre el soporte sólido del equipo donde utilizan los contaminantes como fuente de carbono y energía para su crecimiento.

El Dr. Vergara explicó que la mala calidad del aire presente en interiores y exteriores es un problema mundial con enormes consecuencias para la salud de las personas y con diferentes efectos económicos sobre la sociedad. “El 90% de la población de Chile vive en áreas urbanas contaminadas, siendo la contaminación por hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) la más común. Actualmente, existen diversas tecnologías para la eliminación de partículas, pero no son métodos satisfactorios cuando se trata del control y eliminación de compuestos orgánicos volátiles (COVs). Los purificadores biológicos actuales han mostrado un potencial en la limpieza de aire de interiores, pero están limitados por su baja capacidad de tratamiento”, comenta.

En 2018, el académico, que lleva más de 10 años estudiando la utilización de hongos para la eliminación de malos olores y demostrando la alta capacidad de degradación que tienen en comparación con las bacterias, junto a su equipo se adjudicaron la segunda etapa del concurso Fondef IDeA de CONICYT, convocatoria a la cual solo pueden postular quienes hayan conseguido el primer financiamiento.

Concluida con éxito la primera fase, de la cual publicaron tres artículos científicos y una solicitud de patente, el equipo -compuesto por el Dr. Alberto Vergara y los profesores Felipe Scott, Ph.D.; Sichem Guerrero, Ph.D.; Patricio Moreno, Ph.D. y Jessica San Martín, Ph.D., de la UANDES; Germán Aroca, , Ph.D., de la PUCV; y Luis Díaz, , Ph.D., de la USACH-, decidieron postular a la segunda etapa del IDeA y sumar a dos empresas nacionales. Estas son Tecsinox, compañía dedicada a la ingeniería, diseño y construcción de equipos en acero inoxidable, como reactores, tanques y líneas de proceso en general; y Moninox Ltda., orientada al montaje de equipos de acero y líneas de producción.

El objetivo final es escalar la tecnología a nivel piloto, y probar el biopurificador en condiciones reales y proponer un modelo de negocio que permita la comercialización de esta tecnología en 2020.