Miércoles 14 de Octubre de 2020

¿Es posible aprender a leer en Pandemia?

Millones de niños y niñas deberían haber aprendido a leer este año. Este aprendizaje, que generalmente ocurre en la escuela, se está desarrollando, producto de la pandemia, de forma remota. En estas condiciones... ¿Es posible que los niños y niñas aprendan a leer? ¿Es posible que se logren adquirir las habilidades lectoras más importantes?

Los niños y niñas que cursan primero básico este año han debido acomodarse a un nuevo proceso de adquisición del lenguaje y lectoescritura. Esta vez, las condiciones han cambiado, ya que los estudiantes no tienen a su lado un docente que les esté acompañando en el proceso y modelando el aprendizaje lector, sino, que esta vez la persona guía se encuentra al otro lado de una pantalla. Ante esto, nos preguntamos qué tan factible es que se logren los aprendizajes esperados en los estudiantes de la edad, lo cual es respondido por expertos en educación.

Pelusa Orellana, Directora de Investigación en la Facultad de Educación de la Universidad de Los Andes explicó que “aprender a leer no es natural como aprender a hablar. Requiere en la gran mayoría de los casos, de la enseñanza explícita de un proceso de asociación de letras y sonidos que luego permite unir las letras en el texto, decodificar y poder leerlo. Esto es el inicio del proceso lector, y que resulta fundamental para una mejor construcción de significado”.

En ese sentido, la experta indicó que para lograr que un niño o niña aprenda a leer y escribir de manera óptima, “el ideal es que exista una enseñanza explícita, un modelamiento de las distintas actividades que los lectores realizan mientras leen, y oportunidades diarias para que las ejerciten los estudiantes con mayor y menor soporte conforme van progresando”, El apoyo del docente, sea presente o remoto, considera primero este modelamiento, luego un acompañamiento o andamiaje durante la ejercitación o práctica guiada, y finalmente la remoción del soporte para que el estudiante lea en forma independiente. Este modelo se conoce como el modelo de liberación gradual de la responsabilidad.

Ahora, ¿qué otras acciones paralelas se pueden llevar a cabo para apoyar este proceso lector? Hugo Martínez, Director Pedagógico de la empresa de tecnología para la educación, Colegium, explicó que “existen herramientas que permiten apoyar el desarrollo de habilidades lectoras, por ejemplo las  plataformas de ejercitación en línea, que permiten mejorar habilidades como la conciencia fonológica, relacionada con la asociación que los niños deben lograr entre la forma de la letra y sonido. Hay algunas opciones como Dialect, plataforma para el diagnóstico temprano de competencias lectoras en niños y niñas, que detecta de forma personalizada e inmediata la capacidad de reconocer palabras, el conocimiento del alfabeto, la comprensión auditiva y el vocabulario, usando la medida internacional Lexile”.

Ahora, ¿qué se puede aconsejar a los padres y a los profesores para apoyar la lectoescritura en primero básico? Pelusa Orellana, entregó las siguientes claves.

1.- Generar instancias de lectura de lectura y de escritura en reiterados momentos del día. donde los niños lean textos o escriban textos con el profesor o los padres.

2.- Enseñar de forma explícita y permanente aspectos de la lectoescritura, como el reconocimiento de palabras de uso frecuente, el significado de palabras desconocidas, y la formulación de predicciones e inferencias, entre otras estrategias de comprensión

3.- Exponer a los niños y niñas a la interacción con textos, para generar más apego y valoración a las instancias de lectura.